El mundo se vale de los arrepentidos, es de cada corazón lastimado si es capaz de alinearse en esta sintonía de perdón o seguirse viviendo y reviviendo el daño que sufrió.
Queoquina.
Para los seres queridos no hay distancia por que siempre esta el amor latente, pero este cuerpo de piel y órganos no sabe dejar de sentir el contacto ... los abrazos. Es tan bueno que ambas cosas se fundan.
Queoquina.
En este sueño hay demasiada neblina, cuando se avista la pequeña luz... la sigo, entonces no es necesario averiguar que es lo que no se ve claro; por que el Halo Divino me conduce y de vez en tiempos deja caer una gota de su Gracia que me brinda la paz necesaria para que todo sea como simplemente Es.
Queoquina.
Bendigo mi ser para que sepa abrirse a esta experiencia de vida, que me enfrente a mi ego, máscaras y defectos de carácter que siempre recuerde la tolerancia. Bendigo mi ser para que en este sube y baja de buenas y no tan buenas experiencias, me lleve al punto del observador en donde se sitúa una paz que intuyo es la Fuente, es el regreso a casa.
Queoquina.
La continuiad del Presente, el néctar anhelado de la vida.
Queoquina.
No darse la oportunidad de conocer el Amor antes de partir de esta vida, es dejar que el Ego se anteponga disfrazado de mil formas.
Darse la oportunidad de dar una probadita de esta sagrada miel, es menguar a cada instante las ganas de que todo sea como creemos o quisiéramos que las situaciones sucedieran.
Cada instante, ceder a ese pequeñísimo segundo de espacio de amar puramente, gozando el momento de liberación genuina, entregando...entregándote aunque nos lleve varios tiempos lograrlo en ves de llevarnos varios tiempos en los que el Ego nos domine, que así sea.
Queoquina.
La vida desparramando miel y uno a veces tan necio y agrio.
Queoquina